Salud

El estrés de la inestabilidad económica

Vivimos una crisis económica que viene durando más de lo que se planteaba al inicio de la misma. No podemos desestimar su magnitud, ni mucho menos desestimar el enorme costo que implica en términos de estrés para casi todos los ciudadanos.

Hemos pasado peores, es verdad. Claro que no todas las generaciones. Los más mayores pueden dar fe que se vivieron situaciones mucho más críticas  y los jóvenes nunca han pasado por algo así. Por ese motivo la viven desde un lugar más sensible.

El punto es poder controlar lo que nos impacta en términos personales. Ajustar el estilo de vida a uno mucho más modesto cuesta un poco, pero si ese estilo más modesto es muy límite, se comprende perfecto la dificultad de esa adaptación.

Sin embargo, no hay otra que hacerlo. Si lo vivimos en medio de una angustia enorme, no ayudamos en mucho a la solución. Un enfoque racionalmente optimista en cuanto a lo personal es algo clave.

Imagen: diariodenavarra.es