Cotilleos

El ejemplo japonés

La tragedia que está viviendo Japón nos lleva a reflexionar sobre muchas cosas. La primera y obvia es la enorme diferencia del daño entre un fenómeno de similar magnitud en un país pobre como Haití y un país súper desarrollado como Japón. Las cosas pasan lo mismo pero los efectos son completamente diferentes.

La preparación para un fenómeno de esta clase ha mostrado ser excelente. Los efectos del terremoto en si en cuanto a daños edilicios han sido los mínimos posibles. No así con el tsunami que no dio tiempo a evacuar o tomar otras medidas, o al menos no en la medida de lo necesario. Pero todo lo manejable se hizo perfecto.

Y hay otra reflexión que me parece importante. Si bien los seres humanos dañamos nuestro entorno y mucho, hay cosas que no dependen de nuestra acción. Este tipo de movimientos no tiene que ver con la actividad humana, se dan cada cierto tiempo y siempre ha sido así.

Imagen: dawn.com