Salud

El día después de una comilona

No quisimos cometer la tontería de insinuarles comidas dietéticas para cuando les toque organizar una fiesta y estén a dieta. Lo que sí nos pareció oportuno fue tirarles un razonable salvavidas para el día después, ¡antes de entrar en estado desesperante!

Para eso recurrimos a nuestras amigas las nutricionistas, quienes a través de sus consejos nos han sugerido qué hacer para sacarnos de encima lo que pudimos haber engordado. No desestimar, además, las caminatas ni ninguno de los apoyos que el ejercicio físico ofrece. ¡La magia no existe mujeres!, pero detrás de la sensatez llegan los premios.

A no desesperar. Podemos intentarlo. Una buena alimentación combinada con una actividad física regular nos ayudará a sentirnos bien y a mantener el peso adecuado. Alimentarse bien significa comer a lo largo del día con moderación y variedad.

¿Cómo podemos hacer para sentirnos bien después de una comilona y no entrar en pánico? Lo ideal es continuar con una dieta de alimentación organizada y saludable, como la que te dejamos a continuación.

*    Empezar con un buen desayuno y comer a lo largo del día, repartiendo los alimentos en varias comidas -cuatro son las recomendadas- para favorecer la digestión sin perder la vitalidad.

*    Consumir diariamente leche, yogures o quesos descremados.

*    Comer diariamente frutas y verduras de todos tipo y color.

*    Comer una amplia variedad de carnes rojas y blancas, retirando la grasa visible.

*    Preparar las comidas con aceite preferentemente crudo y evitar la grasa para cocinar.

*    Disminuir el consumo de azúcar y sal.

*    Consumir moderadamente panes, cereales, pastas, harinas, féculas y legumbres.

*    Disminuir el consumo de bebidas alcohólicas.

*    Tomar abundante agua potable durante todo el día.

Recuerde que la comida es un momento de encuentro y diálogo con otros, no lo arruines pensando que si comes luego te verás mal, disfrútalo y al día siguiente continúa con tu alimentación saludable.

Imagen: cottonworld