Cotilleos

El derecho propio y el del otro

Parece que cuando hablamos de un derecho propio, la fuerza del discurso es máxima. No lo es cuando el derecho es del otro, al menos en algunos casos. Ayer veíamos una situación que en lo personal me parece tremenda y es la reacción de un grupo de indignados que defendían a una inquilina que no paga, ya que tiene derecho a la vivienda, según ellos.

El problema es que no reconocen el derecho del propietario, quien aún está pagando la hipoteca, a vivir en su propiedad o alquilarla. Y la base de este razonamiento no es ni un poco clara.

La contra cara de un derecho es una obligación. El propietario está obligado a pagar la hipoteca al banco. La inquilina a pagar el alquiler. Si no se le paga al banco, éste se queda con la casa. Si no se le paga el alquiler al propietario, hay que devolver la casa, así de simple.

No se entiende porque él, tiene que hacerse cargo del problema de vivienda de otra persona, la cual se había comprometido a pagar un alquiler, cosa que no hizo. Pues si no puede pagar que haga lo que hizo el  propietario,  vivir con familiares o amigos.

En tal caso tengo otra sugerencia: que los indignados que impidieron el desahucio se hagan cargo ellos de este problema. Sería una buena idea que las llevaran a vivir a sus casas, ya que tiene el derecho a la vivienda.

Imagen: en.wikipedia.org