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Dormir sin ansiedad en verano

Chica durmiendo

El calor es uno de los principales motivos por los que las noches de insomnio se convierten en una constante para muchas personas. Los expertos aseguran que a partir de los 25 grados nocturnos es cuando se pueden presentar dificultades para dormir.

La imposibilidad de conciliar el sueño es un problema típico del periodo estival y aunque ante las elevadas temperaturas no podemos hacer nada, pues es un fenómeno meteorológico que no está en nuestras manos, sí podemos tomar una serie de medidas para tratar de evitar el insomnio.

Lo ideal es tratar de mantener el hogar lo más fresco posible, ¿cómo? Es importante tener las persianas bajadas a lo largo del día e incluso mantener las ventanas cerradas en los momentos de más calor, al medio día. Después cuando se haya ido el sol podremos abrirlas y tratar de generar alguna corriente para refrescar la casa.

Si disponemos de aire acondicionado hay que usarlo con inteligencia. La temperatura idónea es entre los 24 y 26 grados, más bajo puede ser nocivo para la salud ya que puede propiciar la aparición de trastornos relacionados con la garganta, aparte de que se gasta más energía.

El que no haya ruidos alrededor del lugar donde vamos a dormir es también importante si queremos conciliar el sueño cuanto antes.

De igual modo, es recomendable no realizar actividades deportivas antes de irse a la cama pues de este modo estimulamos el organismo y propiciamos que esté más activo lo cual invita a permanecer espabilado más tiempo del que tal vez deseemos. Lo ideal es que por la noche tendamos a relajarnos con actividades tranquilas. Podemos también atenuar las luces del salón o de la habitación, creando un ambiente que propicie el descanso, y ponernos a ver la tele, leer un libro…

Lo más importante es mantenerse tranquilo y así evitar la ansiedad que nos puede generar el hecho de no conciliar el sueño. Existen además alternativas que nos pueden ayudar a  evitar ese estado anímico que nos impida pasar una buena noche, como acudir a algún medicamento homeopático como Sedatif. La ventaja de este fármaco es que carece de efectos secundarios y además no genera dependencia, de modo que los podemos dejar de tomar cuando queramos.