Relaciones

Divorcios en la tercera edad

Divorce

Cuando hablamos de parejas generalmente pensamos en personas jóvenes o de una edad media, mucho más cuando hablamos de divorcios; pero no podemos negar que existen las parejas de la tercera edad y también que estas sufren rupturas e incluso divorcios.

Ahora bien, ¿afecta de igual manera un divorcio a una persona joven que a una que ya está atravesando sus años de vejez?

También es justo reconocer que los divorcios en la tercera edad no son de lo más frecuentes, aunque cuando suceden las consecuencias son extremadamente diferentes que cuando se dan durante la juventud o la adultez temprana. Una ruptura en los años de vejez rompe por completo el estilo de vida de esas personas, sus costumbres y derrumban por completo la confianza que tenía en si misma; tanto en el hombre como en la mujer.

Aunque en el caso de las mujeres, especialmente si el divorcio se da por la aparición de otra persona en la vida de su pareja, causa una pérdida de identidad demasiado brusca para poder procesar saludablemente. Esto es un poco más llevadero si la mujer que sufre la ruptura ha pasado una vida muy dura al lado de su pareja. Por otro lado, para aquellas que lo toman de mejor manera es como una especie de viudez, y en su círculo de amistades ya hay más personas que han perdido a sus parejas quedando viudas con lo cual puede retomar su vida social y salir mucho más fácil de esta situación.

En el caso de los hombres, ellos suelen tener consecuencias más profundas, especialmente por su rol dentro de la familia que de por sí lo hace menos apegado y se encontrarán en soledad más rápido que una mujer, por su rol de cuidadoras; los hombres por lo tanto pueden desarrollar problemas psicológicos y fisiológicos, y menos atención familiar.