Salud

Disfrutar de las fragancias

Disfrutar De Las Fragancias

Todo lo que tiene que ver con el olfato nos puede causar tanto placer como rechazo; desde el tónico que nos ponemos luego de darnos una ducha hasta el olor de una torta recién sacada del horno, pasando por una fresca fragancia de una planta de jazmines.

Cuenta la historia que, después de descubrir el fuego y los aromas de las maderas quemadas, los hombres primitivos construyeron altares para elevar “per fumun” (por medio de humo) esas cautivantes emanaciones a los cielos y a sus dioses.

Ese fue el principio de un ritual que se incorporó a todas las ceremonias religiosas, que dio nombre y origen al perfume, y que luego se extendió a la vida diaria de todos los pueblos.

Babilonia creó jardines colgantes con árboles de resinas aromáticas y flores exóticas, Egipto encomendó a sus sacerdotes  la artesanía de bálsamos secretos y hasta los Reyes Magos ofrecieron a Cristo inciensos y mirra.

Se dice que la reina Cleopatra descansaba sobre pétalos de rosas y que los griegos acostumbraban, en sus banquetes, soltar decenas de palomas perfumadas para complacer a los invitados.

Desde siempre, el perfume estuvo ligado a una sensación que seguramente te será difícil explicar con palabras. Hay una mezcla de palabras como misterio, lujo, belleza, sensualidad.

Puede despertar el placer de uno de nuestros sentidos más sensibles, primitivos e irracionales como el olfato, y también representa muchísimos significados. Sin ir más lejos, seguramente alguna fragancia te evocará algún recuerdo de situaciones, personas o paisajes.

Imagen: Univision