Relaciones

Errores demasiado graves

Errores graves

El caso de Ruth y José nos ha conmovido a todos los españoles y hemos estado todos estos meses con una mínima ilusión de que los niños se encontraran con vida. No podemos siquiera imaginar lo que ha ocurrido en el interior de esa madre, con tanto dolor y sin tener noticias. Sin embargo, se pudo saber desde un principio que los niños habían muerto y que sus cuerpos habían sido cremados en la finca donde se encontraban con su padre.

Un error siempre es posible en cualquier acto humano, es tonto pensar lo contrario. El problema es que hay errores, como en este caso, que tienen como consecuencia un dolor tremendo. El informe donde se consideraba que los restos hallados en la fogata de la finca eran de animales, según muestran ahora los nuevos peritajes, fue casi inconcebibles. El informe del último peritaje publicado hoy es contundente, no es posible confundir esos huesos con huesos de animales.

No podemos saber si era o no tan simple. Lo que es un hecho, es que cuando hablamos de algo tan relevante como saber si se trata del cadáver de dos niños o no, las verificaciones tienen que ser muchas, tanto para afirmar como para negar.

Son meses en los que esa madre ha tenido un sufrimiento extra innecesario  y el presunto asesino una sensación de triunfo indudable. Porque no se trataba de matar a los niños solamente, se trataba de dejar ese sufrimiento para siempre.

Todo el peso de la ley para alguien capaz de actuar con ese nivel de crueldad.