Relaciones

Demanda judicial por deuda de 18 euros

Claves para potenciar el optimismo

Hay veces que nos sorprende la falta de criterio de algunas personas. Otras veces se trata de falta de inteligencia  y otras, por suerte las menos, de simple abuso de poder. Es aquello del poder del que no puede y aplica la letra contra la lógica. Este caso es una demostración de estupidez compartida y de un poco de maldad. Porque si no somos capaces de comprender algo tan obvio como esta historia, estamos en problemas.

Deuda en el colegio

El asunto es una deuda de comedor del colegio CEIP La Barrosa de Chiclana de la Frontera. El monto de la deuda asciende a la tremenda suma de 18 euros y es por el uso del comedor de una niña. El problema es que la niña no usó el comedor que no pago, por algo muy simple: se encuentra muy seriamente enferma y ha pasado todo el año lectivo en el hospital.

De no creer

La madre, en la única salida que ha hecho en ese tiempo, se comunicó con el colegio, quienes le recomendaron que se comunique con la empresa de catering (Dujonka SL, La Única) para avisar que la niña no comería ahí. Ya está mal, por una cuestión de solidaridad el propio colegio debió resolver esto por si mismo. La madre, sin embargo, llamó por teléfono  y le dijeron que no había problema, que se ocupe de lo más importante, la niña. Obvio, el punto es que otros  no lo entendieron así.

Entienden que existe una deuda de 18 euros y el trámite de la empresa ( recuerden, La Única) los ha llevado a la justicia. Nadie con criterio se ha detenido a pensar que no se puede, no se debe hacer eso. Me recuerda una frase de Schiller: “Contra la estupidez los propios dioses luchas en vano”.

Desde aquí nuestros mejores deseos para la niña.