Cotilleos

Curiosidades de la cumbre del G-8

 

Si bien la cumbre del G-8 sirvió fundamentalmente para que los países integrantes tomen medidas conjuntas frente a la crisis económica, algunas particularidades se destacan como saldo de la reunión entre estas potencias.

Mala organización: los periódicos “The guardian” de Londres y “The New York Times” criticaron al premier italiano Silvio Berlusconi por la mala organización de la cumbre debido a la cual Italia podría perder su lugar en el G-8 (sería reemplazada por España). No obstante, el presidente estadounidense Barack Obama disipó esos comentarios tras una felicitación a su par italiano por “el gran liderazgo”.

Greenpeace dijo presente: como es frecuente en estas reuniones donde se juntan varios de los más altos mandatarios de todo el mundo, los activistas de la organización ecológica Greenpeace hicieron acto de presencia y, fieles a su estilo, de manera llamativa y original. Más de un centenar de ellos escalaron las chimeneas de cuatro centrales termoeléctricas para recordar a los líderes del G-8 que tomen medidas acerca del deterioro climático.

25 kilos de lectura: el premier italiano no estuvo nada liviano con los obsequios que entregó a sus colegas. El anfitrión les regaló un libro de 25 kilos con obras del escultor italiano Antonio Canova. Ante semejante peso el presidente francés Nicolas Sarkozy ironizó: “el problema será conseguir un pupitre solido de lectura“.

En tanto, el Papa Benedicto XVI elevó una plegaria durante una audiencia en el Vaticano para que Dios ilumine a los países más ricos en la solidaridad con los estados más carenciados.

Fuente: Clarin