Relaciones

Cuando el NO es la mejor opción

Aprender a decir “NO”, es aprender a no dejarnos manipular por chantajes afectivos. A menos que algo esté dentro del ámbito de nuestras responsabilidades, no tenemos obligación de realizarlo. Y menos bajo coacción o amenaza. Como contrapartida, debemos estar dispuestos a aceptar que los demás puedan negarse a satisfacer algunas de nuestras demandas.

Asumir plena responsabilidad por lo que sucede en nuestra vida y, de la misma manera, no asumir responsabilidades ajenas.

Esto implica, por un lado, evitar actitudes culpabilizadoras o derrotistas, poniendo nuestra energía en lo que nosotros podemos hacer para mejorar las cosas, y no en meditar acerca de la mala suerte que tenemos, en cómo “debería” ser la vida o en lo que los demás “deberían” cambiar.

Y, por otro lado, implica no dejarnos chantajear por sentimientos o reacciones de otras personas con actitud de víctima o de manipuladora, ni crearnos obligaciones que atenten contra nuestro bienestar y nuestros derechos básicos.

(Continúa…)

Imagen: arjonadelia