Belleza

Consigue un aspecto resplandeciente con la ayuda de un iluminador

Dar luz en el rostro marcando determinadas zonas con la ayuda de un iluminador puede ser un recurso perfecto para otorgarle una gran vida a tus facciones.

Sin embargo, aplicar este producto tiene su truco y es necesario extenderlo por las áreas idóneas del cutis si quieres conseguir un bonito efecto y no dar la sensación de que tienes brillos en la piel.

Por este motivo, a la hora de aplicar el iluminador debes centrarte tan solo en tres zonas.

Las cejas

La zona del ojo que se encuentra justo debajo de la ceja es perfecta para extender un toque de iluminador. Para ello, aplica el producto justo debajo de la ceja y extiéndelo hacia los lados y hacia abajo para que se difumine bien. De este modo, le aportarás muchísima luz a tu mirada y tus ojos parecerán más grandes.

El lagrimal

La zona interior del ojo, conocida con el nombre del lagrimal, es perfecta para dar un pequeñísimo toque de iluminador. ¿Cómo? Pues aplicando el producto en esa diminuta área que se encuentra justo al principio del ojo, muy cerca de la nariz. Para hacerlo, basta que mojes un pincel pequeño con el iluminador y pongas una sola gota de producto. Después, extiéndelo hacia el resto del ojo. ¡Verás cómo consigues una mirada espectacular!

Los pómulos

Iluminar la zona superior de los pómulos, es decir, justo el área del hueso, es ideal para conseguir un efecto de buena cara y una imagen resplandeciente. Eso sí, no te olvides de difuminarlo muy bien para que el resultado no sea demasiado exagerado.