Relaciones

¿Cómo se comporta nuestro cerebro cuando nos enamoramos?

¿Cómo se comporta nuestro cerebro cuando nos enamoramos?

Ya que mañana es San Valentín, una buena idea puede ser profundizar en el tema del amor conociendo cómo se comporta nuestro cuerpo cuando estamos con esa persona que provoca que miles de mariposas se muevan por nuestro estómago.

Y es que, si estás loca por tu chico, estás buscando el plan perfecto para el 14 de febrero y no haces más que pensar en él es porque tu cerebro se está volviendo loco y ya ha empezado a liberar multitud de sustancias químicas, las cuales se consideran las responsables de ese estado de felicidad absoluta en el que nos encontramos cuando damos con nuestra media naranja.

Así, y según afirma la investigadora del Departamento de Psiquiatría y Neurociencia del Comportamiento de la Universidad de Loyola (Estados Unidos) Domeena Renshaw, el hecho de enamorarnos provoca que nuestro cerebro se llene de dopamina, adrenalina y norepinefrina, unas sustancias químicas que provocan que nos sintamos como en una nube, nuestras mejillas se sonrojen, el corazón se acelere y las palmas de nuestras manos liberen un exceso de sudoración.

Y es que enamorarse es como una droga, y no en sentido figurado, ya que el hecho de amar a otra persona provoca que el flujo sanguíneo que se dirige al centro del placer del cerebro aumente, una sensación muy similar a la que sienten las personas adictas a estas dañinas sustancias. La diferencia es que, en este caso, podemos consumir esta romántica “droga” a diario sin que esto afecte a nuestro estado de salud.