Salud

Cómo prevenir el cáncer ginecológico

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Por medio de este artículo intentaremos aclarar algunas dudas y miedos con respecto a las enfermedades que pueden afectarte como mujer, pero lo fundamental es saber que lo más importante es la medicina preventiva, y por eso veremos qué es lo que desde tu lugar o desde el mío, podemos hacer para evitar en muchos casos, la enfermedad y el sufrimiento.

¿Es importante el Papanicolaou? ¿Para qué sirve? ¿A qué edad debo realizarlo? ¿El cáncer se hereda? Preguntas como estas nos hacemos a menudo recibiendo muchas veces respuestas erróneas basadas en antiguos mitos y creencias equivocadas, que después generan angustia en gran parte de la población femenina.

Veamos entonces cuales son las respuestas y qué estudios se deben realizar para despejar temores y dudas.

El Papanicolaou, es un estudio sencillo, rápido e indoloro que permite saber en qué condiciones se encuentra el cuello del útero, o matriz. Su importancia radica en que con este método podemos identificar células que están sufriendo modificaciones, y realizar tratamientos antes de que se transformen en lesiones más serias.

Estas modificaciones son más frecuentes en las mujeres que tienen una vida sexual activa, por lo tanto, lo debemos realizar al comenzar con las relaciones sexuales, y por lo menos, una vez al año.

La colposcopía es otro método inocuo y de relevante importancia como complemento del Papanicolaou. Permite visualizar alteraciones que en muchos casos no dan síntomas, sobre todo del cuello del útero, pero que con el paso del tiempo pueden transformarse en lesiones cancerosas.

Este método es de suma utilidad para diagnosticar la presencia de HPV. Este es un virus vinculado estrechamente al cáncer de cuello de útero, de transmisión sexual, y que por tener la particularidad de que las lesiones que produce son evolutivas, permite hacer un diagnóstico precoz de ellas, tratarlas y de esta manera evitar el cáncer de cuello de útero, que es uno de los más frecuentes.

También deberá realizarse una vez por año como parte de los controles de rutina.

La Ecografía es un método muy importante en el control de los genitales internos y de la mama. Permite la visualización del útero y de los ovarios. En el primer caso podemos controlar la forma y tamaño, el grosor de su pared que puede estar alterada por la presencia de fibromas, causantes en algunos casos de importantes trastornos menstruales.

En cuanto a los ovarios podemos apreciar su ubicación, forma y estructura detectando a veces colecciones líquidas, vulgarmente llamadas quistes que en la mayoría de los casos pueden sufrir modificaciones y hasta desaparecer sin la necesidad de cirugía. También este método es de suma importancia en el diagnóstico del cáncer de ovario, que es de comportamiento silencioso y que generalmente no da síntomas en su etapa temprana.

La Senografía o Mamografía es de suma importancia en la mujer de más de 40 años, aunque en los casos de antecedentes familiares de cáncer de mama, comenzará a realizarse unos años antes, ya que si bien el cáncer no se hereda, existe una predisposición familiar a contraer esta enfermedad. El método permite el diagnóstico de lesiones pequeñas que generalmente no se palpan ni dan síntomas.

Como verás, lo más importante es tomar conciencia de que al realizar un control anual, le estás dando a tu ginecólogo la posibilidad de realizar un examen completo. Solicitar estos y otros estudios específicos, permite el diagnóstico precoz de enfermedades que angustian tanto a la paciente como al médico, porque cuando aparecen, significan el fracaso de la medicina preventiva.