Salud

Cómo mantenerte en forma cuando no puedes realizar ejercicio

Mujer en la cama

En determinadas ocasiones, tu cuerpo puede no encontrarse en las mejores condiciones como para forzarlo a practicar un nivel de ejercicio físico al que puede que anteriormente estuvieras acostumbrada. Tras una lesión física, un embarazo de riesgo, una enfermedad física o psicológica… Descubre cómo mantenerte en forma cuando no puedes realizar ejercicio, para que cuando puedas volver a la carga, tu cuerpo no haya perdido toda su capacidad.

En estos tipos de situaciones especiales en las que por motivos de salud no puedes realizar ejercicios físicos como de costumbre, no es válido tomarse unas vacaciones, porque tu salud debe mantenerse constante, y ahora más que nunca tendrás que dedicarle toda tu atención.

– Pregunta a tu médico o a los especialistas en deporte qué tipo de ejercicios puedes hacer según tus condiciones físicas, sin llegar a hacerte daño. Por ejemplo: quizás no puedas practicar running cuando te encuentras en un embarazo de riesgo, pero siempre puedes hacer ejercicios con las piernas o con los brazos sin tener que forzar el resto del cuerpo.

- No te olvides de seguir tu dieta. Para evitar coger unos kilos de más por culpa del sedentarismo al que te obliga tu salud, controla la dieta y la cantidad de grasas y calorías que tomas, porque ahora no necesitarás tanta cantidad como cuando quemabas las calorías de más con el ejercicio. Recuerda que alimentarse de forma sana es necesario en cualquier etapa y situación de la vida, tampoco puedes tomarte unas vacaciones en cuanto a esto.

- Busca inspiración a tu alrededor. No dejes de mantenerte informada en las novedades en ejercicios físicos y dietas sanas mientras estás descansando tu cuerpo. Toma nota de todo lo que te gustaría poner en práctica cuando tu cuerpo vuelva a estar al 100% y puedas volver a hacer tus ejercicios favoritos.

- Mantente ocupada siempre. Si no puedes hacer ejercicios pesados, haz ejercicios más ligeros dentro de tus posibilidades, no te quedes siempre sentada en el sofá o tumbada en la cama. Aprovecha ese tiempo que vas a tener libre para hacer otras actividades, y verás como esa etapa pasa más rápido de que pensabas.