Salud

Cómo controlar la dieta sin que ella te controle a ti

On diet

Ya sabemos que hacer dieta no es nada fácil, y más cuando se trata de corregir unos hábitos alimentarios a los que no estamos acostumbrados desde pequeños. Si quieres saber cómo controlar la dieta sin que ella te controle a ti, ten en cuenta estos aspectos, para controlar que tu dieta no se te está yendo de las manos.

Tener control sobre tu dieta en todo momento es importante para poder llegar al resultado final que buscas. Una dieta no debe suponer un sufrimiento, sino más bien una corrección sobre lo que haces mal en tu alimentación que te ha llevado a coger esos kilos de más que ahora quieres perder.

Es necesario que seas consciente de que la dieta la controlas tú, y no debes avergonzarte ni esconderte de los demás mientras la llevas a cabo. Cuando notes que los siguientes aspectos empiezan a aparecer en tu forma de llevar la dieta, debes corregirlos para poder hacerla correctamente:

Obsesión con el peso: para poder seguir bien la dieta basta con pesarse una vez por semana para ver el progreso de tu pérdida de peso. Cuando pesarse se convierte en algo compulsivo que haces varias veces al día, todos los días de la semana, puede decepcionarte si un día pesas más de lo que esperabas, y podrías abandonar la dieta.

Dietas secretas: hacer una dieta con ayuda y apoyo de los que te rodean puede ser mucho más fácil. No te escondas de los demás para hacer tu dieta, porque no es algo de lo que debas avergonzarte.

- Sentirse mejor según el peso y el aspecto físico: si crees que necesitas hacer dieta para verte mejor y sentirte bien contigo misma, quizás la dieta no sea tan necesaria. Plantéatelo antes de empezar una dieta, puede que necesites un poco de apoyo moral o psicológico, y no una dieta para perder unos kilos de más que no tienes.

Dedicar demasiado tiempo y energía a tu dieta: si la dieta te está costando mucho más de lo que debería, necesitas planteártela de otra forma. La alimentación es parte del día a día, pero no lo es todo en la vida. Libérate de vez en cuando de tu dieta, y piensa en otras cosas que sí tienen la importancia que merecen en tu rutina diaria.

- No salir porque la dieta no te lo permite: hacer dieta no significa no poder disfrutar de una comida con tu familia y tus amigos porque ellos no sigan la misma alimentación que tú. Siempre tienes opciones sanas para poder disfrutar. No dejes que tu dieta tome el control de tu vida, y disfruta cuando toca salir de casa a pasar un buen rato.

Si haces la dieta de la forma más llevadera, podrás llegar a alcanzar tu meta mucho más rápido y mejor, sin abandonar en el camino.