Relaciones

Cómo acordar la hora de llegada con tus hijos

Madre e hijos

¿A qué edad debemos empezar a dejar que nuestros hijos salgan solos de casa? ¿Qué hora de llegada les debemos imponer? Si no cumplen los horarios, ¿es recomendable regañarles o castigarles? Disipa todas tus dudas sobre cómo acordar la hora de llegada con tus hijos a medida que se van haciendo mayores a través de estos útiles consejos.

Es inevitable que tus hijos crezcan, se hagan mayores, y empiecen a salir ellos solos por su cuenta con sus amigos. En ocasiones a los padres nos cuesta aceptar la independencia de nuestros hijos, y desconfiamos en todo momento de que vayan a estar bien en sus primeras salidas; pero no hay que olvidar que el exceso de limitaciones puede volverse en nuestra contra, y hacer que nuestros hijos se revelen y tengan un mal comportamiento.

En el momento de fijar la hora de llegada de los niños, debemos tener en cuenta varios factores: la edad del niño, la madurez, la influencia de los amigos con los que sale, el momento del día y el día de la semana en que se producen esas salidas, si se hacen en una ciudad o en pueblo, etc.

Los niños siempre van a intentar negociar hasta el límite más alto posible, y los padres seremos los encargados de bajar un poco ese límite, pero sin acortarlo al extremo. No debe ser un tema de discusión, la hora de llegada debe ser fijada por ambas partes, ni muy tarde como tu hijo quisiera, ni tan temprano como te gustaría a ti. Si tu hijo ve que confías en él, hará valer esa confianza y su comportamiento será mejor.

No debemos ser ni demasiado autoritarios ni permisivos al límite. Tampoco se trata de intentar ser el mejor amigo de tu hijo, porque eres su madre, estás por encima de él, velando por su seguridad, y ese debe quedar claro en todo momento.

La mejor forma de llegar a un acuerdo con tus hijos sobre las horas de llegada es dialogando con ellos. Comienza ofreciendo una hora límite que creas conveniente según la edad de tu hijo, y puedes ir ampliándola si él te lo pide en salidas posteriores y realmente se lo merece por su comportamiento.

En el caso de que alguna vez no cumpla el horario, regañarle y castigarle quizás no sea la mejor forma. Demuéstrale que estás preocupada y decepcionada por el incumplimiento del acuerdo; ésta será la mejor forma de que él se dé cuenta de que la confianza debe ganársela cumpliendo el horario establecido con sus padres, y seguramente no volverá a hacerlo.