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Boho Shop: el esplendor del hippy chic

Boho Shop El Esplendor Del Hippy Chic

Siempre que os cuento de alguna tienda comienzo describiendo el lugar, y en muchos casos el barrio. Es que la elección de la localización de una tienda, la decoración-ambientación que se le imprime, habla mucho de lo que se pretende trasmitir y vender. De hecho es el esencial primer paso. Luego, si es el caso, os cuento de los responsables de la tienda, y cómo contribuyen o no, a la culminación de ese mensaje. De aquí en más, Boho Shop es para mi un paradigma de cómo reflejar un concepto en forma global y perfecta.

En cuanto a la localización, Boho Shop se encuentra en Belén, 2; esquina Pelayo. Comentario aparte para la excelente remodelación de esta última calle, que con ese empedrado ha adquirido un encanto propio, así comprendido por las numerosas tiendas que están optando por esta encantadora localización. El local es de muy importantes dimensiones, lo que puede llegar a ser en algunos casos, un inconveniente, ya que se pierde un poco el clima. No es el caso. La diversidad de los productos así lo exige. La decoración es extremadamente alegre y completamente lograda. Un prolijo y elegante entorno, no hacen perder en absoluto el aire bohemio que se respira.

Las responsables son dos talentosas brasileñas que hace varios años viven en España. Ana Iglesias y Ana Cándida. Ambas nos han mostrado y demostrado sus capacidades en rubros muy diferentes: Ana Iglesias con su línea de biquinis PTKY; Ana Cándida es una de las dueñas de los restaurantes Rubaiyat.

En este emprendimiento ofrecen una gama de productos sumamente diversa. Por un lado, indumentaria y por otro, artículos para el hogar. En ambos casos el estilo, bohemio y elegante, creativo y alegre son la firma inconfundible. Desde vestidos a todo tipo de complementos (bolsos y brazaletes más que destacables). Para el hogar, vajilla hecha a mano, porta inciensos, de todo un poco.

Especialmente recomendable. Y ya que estáis ahí, no dejéis de daros una vueltita por Pelayo que vale mucho la pena.

Imagen: elmundo.es