Mamás

Beneficios de la leche materna

Breastfeeding

La leche materna tiene todos los nutrientes que necesita tu bebé. Seguro que es lo que te han dicho en el hospital y lo que has oído al resto de tus amigas y tienen razón.

Cuando un bebé recién nacido se alimenta de leche materna no necesita nada más puesto que la leche materna posee todas las vitaminas y nutrientes que el niño necesita para crecer fuerte y sano.

La leche es tan buena que el bebé no necesita ningún alimento ni bebida más. No te preocupes porque no necesitará agua, ya que la leche ya la lleva incorporada.

¿Sabías que la leche materna previene al niño de enfermedades? Sí, y entre ellas están las diarreas, tan comunes en los bebés.

Si amamantas a tu hijo descubrirás que estás ahorrando bastante dinero. No es lo mismo amamantarle que comprarle en la farmacia la leche en polvo que necesite.

La leche materna no se echa a perder y, además, está a la temperatura justa y adecuada. Son todo ventajas, ¿no?

Por otro lado, cuando amamantas a tu bebé también estás creando un vínculo de unión con él. Ahí es cuando la relación madre-hijo se afianza.

Al niño tendrás que amamantarlo cada 3 ó 4 horas si se trata de un recién nacido. Si tuvieras que levantarte a prepararle el biberón sería más engorroso mientras que por la noche, lo puedes tomar en brazos y llevártelo a la cama y seguir descansando mientras lo amamantas.

Cuando lo hagas intenta tener al niño el máximo tiempo posible contigo. Si ves que tienes el pecho muy cargado y duro, masajéalos y hazle baños tibios.

Olvídate del reloj y dale el pecho a tu bebé siempre que lo pida. Esto es luego a luego lo más recomendable. Además, si el niño nace en verano, procura no exponer el pecho al sol y lávalo con agua tibia después de cada toma.