Salud

Ataque de pánico, un mal de nuestros días (I)

0180156bLa frase ‘ataque de pánico’ se escucha cada vez con más frecuencia, pero dice poco sobre el sujeto que lo experimenta y de su angustia, de esa angustia que es un afecto y no una emoción.

La angustia es un afecto desamarrado, desplazado, loco, pero no reprimido. Lo que queda guardado como efecto de un mecanismo de defensa que protege nuestro aparato psíquico, es un conjunto de palabras que representarían el fundamento del padecer. Ese trabajo, similar al que realiza un arqueólogo, es el que se desarrollará en un tratamiento psicoterapéutico para reconstruir aquello que quedó subsumido en el orden del trauma -bajo el manto de angustia- por alguna situación particular.

Una persona se presenta a consulta enviada por su médico, quien la atendió previamente, o por un servicio de guardia de un hospital público. Su motivo de consulta: sensaciones conocidas popularmente en casos de infartos, de accidentes cerebro vasculares, edema de glotis y demás patologías severas y mortales en su gran mayoría, tales como perturbaciones respiratorias, ataques de temblor, palpitaciones, convulsiones, dolores u opresión en el pecho, vértigo locomotor, brazos dormidos, sudoración excesiva, etc. Al no encontrar una respuesta en el campo de la ciencia médica, visita a un psicólogo.

¿Cómo llega? Esa persona llega muñida de información que los medios de comunicación, laboratorios, o libros de autoayuda se encargan de proliferar, para en la mayoría de los casos generar una suerte de malestar en masa. Muchos son los casos en que consultan sumergidos en la desesperanza porque la medicina no les dio respuesta, y recurren al psicólogo solo para hablar de sus sensaciones en busca de una solución mágica e inmediata. En resumidas cuentas, esperan que haya ‘Otro’ que urgentemente ponga nombre a su malestar.

El afecto es desbordante con regresión al estado de la ansiedad automática y sin razón.

(Continúa…)

Fuente: “El cuerpo en la clínica del siglo XXI”, del Lic. J. P. Capdevielle |   Imagen: infobae