Cotilleos

Ashtiani a un paso de la horca

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Seguramente muchos recuerdan el caso de Sakineh Mohammadi Ashtiani, una mujer iraní condenada a morir lapidada por haber cometido adulterio. La presión internacional ha sido tan fuerte en este caso, que se suspendió la lapidación y el caso está siendo revisado.

Lamentablemente y pese a que mucha gente entendió que se suspendía la condena, lo único que se variará es el método para matarla. De hecho se esta teniendo en cuenta con mucha firmeza ahorcarla.

El caso comenzó en 2005 cuando Sakineh Mohammadi Ashtiani fue acusada y encontrada culpable de adulterio y de asesinar a su esposo. Por el cargo de asesinar a su esposo se la condenó a 10 años de cárcel, que luego fueron reducidos a 5 años al comprobarse (?) que solamente fue cómplice de los asesinos. Pero el adulterio merecía una condenada mucho más seria.

Tal vez esto sea lo que más nos llama la atención a los occidentales, la falta de gradualidad en las penas, o simplemente que se penalice algo que pertenece a la vida privada de la persona como es el adulterio. Pero es complicado comprender que por matar se merecen 5 años de cárcel pero por adulterio morir apedreada.

Como una muestra de buena voluntad se la matará en una horca. Parece menos sádico, pero en realidad sigue siendo lo mismo, la van a matar. Con mayor o menor amabilidad, muerte es muerte.

Desde aquí nos oponemos con toda firmeza a la ejecución de Sakineh Mohammadi Ashtiani  y en especial a los cargos por los que se la acusa. Pero en todos los casos nos oponemos a la pena de muerte, sea amable o no.