Relaciones

Amores frustrados

El infortunio en el amor tiene una raíz muy estrecha con nuestra infancia y con la relación con nuestros padres, no en vano muchas veces escuchamos quejas de personas que se enamoran de alguien equivocado y no comprenden como pudieron formar una pareja justo con alguien que repite ciertas conductas negativas hacia ella que ya había vivido en su infancia.

Los asuntos pendientes de la niñez y de la adolescencia suelen arrastrarnos inconscientemente a buscar en una pareja la ayuda para resolverlos, pero es imposible que si has sufrido el rigor de unos padres que nunca te reconocían tus méritos esta herida pueda ser sanada por una pareja. Lo que está sucediendo es que estamos equivocando las expectativas con respecto al otro.

De todas formas esto tiene solución, veamos pues, qué hacer para no equivocar nuestras expectativas con las expectativas ajenas:

- Honestidad contigo misma: pregúntate si la relación que tienes te satisface en todo momento, especialmente en aquellos en que no hay otras personas y se encuentran el uno al otro tal cual son.

- Aclara tus prioridades: es fundamental que sepas cuales son las cosas esenciales, para ti, en una pareja. Y que no confundas lo esencial con simples cuestiones secundarias.

- Examina tus fracasos: si ya llevas muchas relaciones fallidas debes descubrir donde está el problema, puede ser que tus expectativas sean muy elevadas, tanto que no hallarás persona alguna que pueda cubrirlas. O en algún momento dejaste de poner en su lugar esas necesidades fundamentales que tienes.

La forma de solucionar todos estos problemas es analizando con absoluta sinceridad la relación que estás viviendo, reconocer tus necesidades y ver si estas se encuentran realmente satisfechas. El día que puedas sentir que la relación que tienes cubre tus propias necesidades de pareja, será el día que obtengas la seguridad de haber hallado a la persona correcta.