Cotilleos

Algo habrá hecho

Cómo-podemos-aumentar-la-serotonina

Parece que la necesidad de encontrar explicaciones que nos gusten, al menos en esta parte del planeta, nos lleva a razonamientos poco razonables. Cuando alguien es víctima de algún tipo de delito  y solo por poner un ejemplo, hay una cierta tendencia a buscar algo en esa víctima que determinara su condición de tal. En algunos casos es más obvio que en otros y por suerte, en algunos, se comienza a ver el error.

Por ejemplo, una violación. No eran pocas las veces (y aún hoy día se ve el caso) en que se argumente que la víctima era demasiado llamativa, demasiado hermosa, o su vestimenta destacaba mucho su sensualidad; como si eso habilitara a cualquier depravado a someterla.

Culpabilizar a la víctima con el argumento de “algo habrá hecho” es estúpido y es un estilo de razonamiento que debemos erradicar. Con eso solo se consigue dañar nuevamente a alguien que ya ha pasado por una situación muy poco feliz.

Pero ahora hay otra tendencia. Dentro de esas líneas de pensamiento que juntan un poco de filosofía orientales y otras mezclas más locales hay una nueva versión de este razonamiento  y que escucho cada vez más. Cuando a alguien le ocurre algo espantoso, injusto y doloroso, de esas cosas que nos indignan mucho, he escuchado más de una vez… era su karma, paga algo de una vida anterior o tenía que aprender algo.

Como si no bastara pasar por algo horrible e injusto, se pasa a ser sospechoso de asesino serial en una vida anterior.

Lo más increíble de esto es que quienes siguen estas tendencias pregonan el amor y la tolerancia.