Cotilleos

11-M: Heridas y sospechas abiertas

Como sucedió con el 11-S, aquella terrible jornada de 2001 que dio comienzo a la más intensa “lucha contra el terrorismo” jamás planteada, y cuya investigación deja más dudas que certezas, el 11-M, la tragedia española que, entre otras cosas, hizo que España apoyara en su cruzada al gobierno de Bush, tampoco encuentra claridad. Según una encuesta reciente publicada por el periódico El Mundo, casi el 76 por ciento de la población española cree que aun no se sabe toda la verdad acerca del atentado.

El sirio nacionalizado español Moutaz Almallah, que fue considerado por la Policía como posible autor de los atentados, ahora probablemente recupere su libertad a pedido de la Fiscalía, y la conexión con los terroristas de Al Qaeda quedaría muy debilitada.

De los encuestados por el estudio, el 62 por ciento de quienes dijeron que todavía no se conoce profundamente qué pasó aquella fatídica fecha son votantes socialistas, mientras entre quienes votaron al Partido Popular en las últimas elecciones los dudosos llegan al 90 por ciento.

En cuanto a los autores intelectuales del atentado, más del 50 por ciento los encuestados españoles consideran que El Tunecino no es el único detrás de los hechos, y que todavía hay autores que no se han podido localizar.

En cualquier caso, todavía sobrevuela sobre el crimen un enorme halo de misterio. Al igual que como ocurre todavía en Estados Unidos, el atentado queda lejos de resolverse. Allí las cosas son un poco más complejas: muchos creen – y no solo los conspirativistas- que el gobierno de Bush tuvo algo que ver con la masacre del 11 de septiembre de 2001.

Fuente: Libertad Digital