Salud

¿Para qué sirve la fiebre? (II)

Continuando con la entrega anterior (que te invito a releer para comprender por qué hablamos de la fiebre en términos de “utilidad”), decimos que la fiebre puede hacer que pierdas peso ya que en general pierdes el apetito y también trae como consecuencia que nuestro cuerpo no consuma muchas proteínas.

Los extremos son malos, la fiebre muy alta puede tener consecuencias graves como por ejemplo la deshidratación o incluso daño en el cerebro.

Pero la fiebre moderada puede tener en cierta manera un efecto beneficioso ya que nuestro corazón trabaja más rápido, por lo cual las células de defensa viajarán más rápido por nuestra sangre llegando así a el lugar dónde se está produciendo la infección.

Además la temperatura alta hace mucho más difícil que algunos virus y/o bacterias se reproduzcan. Tenemos distintos tipos de fiebre con características diferente  que pueden ayudar a determinar el tipo de enfermedad.

Podemos distinguir entre la fiebre recurrente, fiebre reumática, fiebre escarlata (escarlatina), fiebre ondulante o fiebre mediterránea (brucelosis), fiebre amarilla.

Siempre debes consultar con tu médico frente a cualquier síntoma o duda, pues él es el experto tanto en diagnóstico como en intepretación de los síntomas.

Imagen: gerontogeriatria